En los ultimos meses se han publicado todo tipo de noticias y comentarios sobre las características esenciales del producto VALORES SANTANDER y su condición de productos de riesgo no apto para inversores minoristas, pero que fueron comercializados como un producto similar a un plazo fijo a cinco años y con alta rentabilidad, descripciones que no se corresponden con la realidad de lo que son estos controvertidos Valores. Por tanto, no voy a repetir lo que los inversores afectados sin duda ya conocen, sobre todo después de la conversión obligatoria del pasado día 4 de octubre.
Lo que quiero relatar es mi experiencia personal: yo tenía una excelente relación y plena confianza en los empleados de la oficina del Banco Santander donde tengo mi cuenta bancaria, ya que mi hermano había trabajado en esa oficina hasta su jubilación. En el mes de septiembre de 2.007, el director de la sucursal me propuso que invirtiera algún dinero que tenía, en los llamados VALORES SANTANDER. Me dijo que tenían una rentabilidad del 7,5%, y yo le dije que dada mi edad y reciente viudez, quería algo seguro, anteponiendo la seguridad a rentabilidad: Opuso que era una especie de plazo fijo a cinco años, sin ningún tipo de riesgo, y que era una oportunidad que sólo ofrecían a amigos y buenos clientes, porque sólo se iban a comercializar durante un corto plazo. No se me ocurriró ni por un momento, que quisieran engañarme. De hecho, yo creo que los propios empleados del Banco Santander, al menos en aquel momento, eran los primeros engañados, estoy segura que ignoraban lo que estaban vendiendo, porque al tener un trato personal y directo con el cliente, y conocer la situación financiera e incluso personal de muchos de ellos, no todos se hubieran prestado, aunque peligrara su puesto de trabajo, a ofrecerlos a clientes modestos, jubilados y personas que confían en ellos: Al menos eso quiero creer.
No me explicaron que posteriormente estos Valores se cambiarían obligatoriamente por acciones; tampoco que desde el principio les iban a poner un precio fijo a estas acciones, independientemente de su precio en el momento del canje obligatorio; y ni siquiera me dijeron que el interés del 7,5% sólo era el primer año y que después se reducía considerablemente. Desde luego no me dijeron que era un producto muy arriesgado, de los llamados amarillos o tóxicos, no aptos para inversores conservadores o poco experimentados, y sobre todo no apto para personas mayores que guardan sus ahorros en previsión de sus necesidades futuras.
El Banco Santander incumplió todas las exigencias normativas que le impone la Ley del Mercado de Valores referidas al perfil previo del cliente, sus preferencias y objetivos de inversión, así como su situación personal y financiera, máxime cuando está acreditado que en la mayoría de los casos, los empleados del Banco asesoraban a los clientes sin ningún tipo de apoyo documental donde se específicase que clase de producto compraban, el modo que iba a tener de desenvolverse, la finalidad, características y riesgos del mismo, Todo ello acarreó que los clientes ignoraran lo que compraban y las consecuencias que podía tener. en su patrimonio. Incluso se nos vendió el producto sin identificar al emisor de los Valores.
En muchos casos, y concretamente en mi caso, es imposible que se nos proporcionara este soporte documental, ya que la fecha de compra es anterior a la aprobación del folleto informativo por la COMISIÓN NACIONAL DEL MERCADO DE VALORES (CNMV).
Un Juzgado de Alicante, dictó en el mes de marzo, la primera sentencia que declara la nulidad del contrato suscrito con el Banco Santander para la compra de esos Valores y condena al Banco a reintegrar íntegramente al cliente el capital invertido, más el interés legal del dinero desde la fecha de compra, descontando los intereses recibidos por el cliente.
Por mi parte ya he dado los primeros pasos para llevar a los Tribunales al Banco Santander:
1º He interpuesto la preceptiva reclamación ante el Defensor del Cliente del Banco Santander.
2º Pasados dos meses, envié mi reclamación a la CNMV.
3º En el momento en que reciba el dictamen de la meritada CNMV ( que debe de estar próximo), que no es vinculante para el Banco, pero sirve de apoyo al juzgador para dictar resolución, interpondré a correspondiente demanda.
El Banco Santander al enterarse de mi reclamación ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) me ha hecho una oferta que a mi personalmente me parece una burla dadas mis circunstancias. Me ofrecen un crédito por el mismo importe de mi inversión al 3%, me colocan el importe del préstamo en otro producto financiero, que según ellos
me va a dar un 6%, con lo cual yo gano un 3%. Si mientras tanto las acciones que en contra de mi voluntad he adquirido, suben a 9 €, el crédito vence y tengo que devolver el principal, con lo cual todavía pierdo la diferencia entre los nueve y los catorce y pico que he pagado por esas acciones. Claro está, eso si mientras tanto ese producto no se va a pique y además de perder parte de mi inversión inicial, me quedo con deudas. Mi contestación la pueden suponer, ya no confío en el Banco Santander, ni en sus empleados, y menos después de su última oferta.
Además de perjudicada por la compra de los repetidos Valores, soy abogada en ejercicio, por lo que me pongo a disposición desinteresadamente, de quien quiera hacer cualquier tipo de consulta relacionda con este tema.
SI ERES AFECTADO POR LOS VALORES SANTANDER PODEMOS AYUDARTE
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